
Lo anterior, lo aseguró la diputada federal, Lilia Aguilar Gil, respecto a los hechos ocurridos el día de ayer, en donde también perdió la vida un guía de turistas y la desaparición de 4 personas.
Ambos sacerdotes jesuitas llevaban al menos 3 décadas de labor en la sierra por lo que, a través de un comunicado, la Compañía de Jesús demandó inmediatamente se adopten todas las medidas de protección para salvaguardar la vida de los jesuitas, religiosas, laicos y de toda la comunidad de Cerocahui.
Ante la ola de violencia que azota el estado, la legisladora del Partido del Trabajo indicó que autoridades estatales deben dar certeza a las y los habitantes de la sierra tarahumara.

