
Chihuahua.- A nueve meses del asesinato de los sacerdotes jesuitas, el guía de turistas y un joven beisbolista; “la impunidad está presente, hay indolencia”, y la justicia no ha llegado y la zona serrana sigue preñada de promesas”: denunció el padre Javier ‘Pato’ Ávila.
Señaló que la Sierra Tarahumara sigue siendo un lugar donde la violencia impera, pues hace meses fue Cerocahui, hoy Guachochi y después seguirá otro municipio, y pese a que los tres niveles de gobierno han intensificado la seguridad en la zona con cientos de elementos militares y policías no han logrado la detención del principal sospechoso.
Expresó que lo que falta en la sierra tarahumara y en otros rincones del país es voluntad política para resolver no solo el caso de los sacerdotes jesuitas, sino el de miles y miles que han quedado en el olvido.
Destacó que las mesas de seguridad para la implantación de las medidas cautelares son una herramienta muy importante y un logro en México, sin embargo no sirven de mucho si no se ven acompañadas de resultados contundentes en contra de quienes ejercen violencia en la región.
“La implementación de las medidas cautelares se agradecen, pero esos no son un fin, son un medio nada más y hay que seguir trabajando para que haya paz”: manifestó el clérigo.


