
Chihuahua.-
Dentro de la audiencia masiva en contra de 3 socios de Aras la jueza permitió hablar a algunos de los afectados, por lo que una de las 300 denunciantes manifestó que el dinero que invirtió en la empresa era el fruto de 40 años de trabajo, situación que afectó su economía pues al ser adulta mayor y tener una discapacidad no puede conseguir un empleo.
Del mismo modo, un afectado contó su situación y dijo que para los inversionistas no era fácil poder hablar con los gerentes, sin embargo, él tuvo la oportunidad de conocer a la imputada Diana Ivone C. P.
Dijo que ninguno de los asesores generales pudieron resolver sus dudas, por lo que fue canalizado con Diana Ivone, una de las socias fundadoras con quien se suponía que podría tener mayor claridad y seguridad de sus inversiones.
Sin embargo, señaló que al mencionarle a Diana Ivone que tenía el interés de ampliar su inversión en un millón de pesos, la manera en la que ella se expresó le hizo pensar que ese monto no representaba ninguna importancia para ella pues seguramente estaba acostumbrada a manejar cantidades de dinero más grandes.
Otra víctima manifestó que una vez que el rumor de la quiebra se filtró a medios de comunicación, ella solicitó una explicación a su asesor y días después recibió una carta en la que se le dijo que ella decidió invertir a sabiendas de que la ganancia sería dudosa. Asimismo, el escrito aseguraba que Aras contaba con los permisos y regulaciones necesarias para operar con capital de inversión.
Cabe señalar que la jueza, de control, Abigail Sosa Rivera dictó un periodo de receso de dos horas y se espera que a las 2 de la tarde se retome para dar a conocer el resultado y los motivos por los que se vincularía o no a proceso a los imputados.


