Francisco Barnés De Castro dice que equivalen a 5 mil albercas olímpicas y suman 6 mil millones de dólares
Luego de analizar las diferentes modalidades que ha adoptado el huachicol en nuestro país, el ingeniero químico y exrector de la UNAM, Francisco Barnés De Castro, concluyó que «grandes volúmenes de crudo y condensados que, de acuerdo a los informes oficiales de Pemex, son producidos pero no son procesados ni exportados, corresponden a un robo a gran escala de las instalaciones de Pemex y no a un error en las mediciones o a una diferencia de inventarios».
Estas cifras, según el académico, «concuerdan con los informes publicados en los EU respecto a las medidas tomadas a nivel judicial en ese país para llevar a juicio a empresas como Trammo Petroleum, Valley Fuels y US Petroleum Depot que participaban no solo en el contrabando de gasolina y diésel a México, sino que también compraban a intermediarios coludidos con los cárteles mexicanos crudo sustraído de México e internado ilegalmente a EU para ser procesado en las refinerías del sur de Texas, así como con las noticias publicadas en México respecto a las plantas que operaban de manera ilícita en el país para producir diésel y gasóleo, y que fueron intervenidas y desmanteladas por la presente administración».
Según Barnés De Castro, quien ha venido señalando lo anterior en diversos espacio informativos, y ahora en La Aurora, «el robo de combustible de los ductos de Pemex creció de manera desmedida a finales del sexenio de Peña Nieto para alcanzar un volumen estimado de 90 mil barriles diarios en 2018. En los primeros años del gobierno de López Obrador se logró contener este robo, reduciéndolo a un volumen promedio estimado de 20 mil barriles diarios en 2020 y 2021, pero se volvió a incrementar de manera importante a partir de 2022, para alcanzar un volumen estimado de 50 mil barriles diarios entre 2022 y 2024, como fue reportado en los mismos informes financieros de Pemex, informes que contradicen las repetidas declaraciones que a lo largo de esos años hicieron tanto el director general de Pemex como el presidente de la república en las que afirmaban que el problema había quedado prácticamente resuelto. En 2025, gracias a los esfuerzos desarrollados por la presente administración para combatir este crimen, se logró reducir el robo de combustibles de ductos de 50 mil a 40 mil barriles diarios».
La «la segunda modalidad» que describe Barnés, es «el contrabando ilegal de gasolina y diésel denominado coloquialmente como huachicol fiscal, que se había dado a muy pequeña escala a lo largo de los años, pero surgió a una escala muy considerable a partir de 2019, el primer año de la administración de López Obrador, en que alcanzó un volumen estimado de 25 mil barriles de diésel, y se mantuvo en valores muy altos a lo largo de todo el sexenio pasado, alcanzando dos grandes picos, el primero en 2018, con un volumen estimado de 50 mil barriles diarios de gasolina y cerca de 90 mil barriles diarios de diésel, y el segundo en 2024 con 30 mil barriles diarios de gasolina y 55 mil barriles diarios de diésel, coincidiendo curiosamente estos dos años con las elecciones federales. Los datos para 2025 muestran, para el caso de gasolina, una cifra similar a la de 2024 y una reducción a 37 mil barriles para el caso de diésel».
Finalmente «la tercera modalidad, el robo de petróleo crudo, prácticamente había desaparecido en los años anteriores, pero volvió a aparecer en 2021, con un volumen estimado de 26 mil barriles diarios. Este valor alcanzó un promedio cercano a 50 mil barriles diarios en los dos últimos años de la administración de López Obrador y se redujo a 40 mil barriles diarios en 2025, el primer año de la presenta administración».
Refiriendo una entrevista que recientemente le hizo la periodista Carmen Aristegui, Barnés dice que se le «preguntó si tenía cifras actualizadas del volumen estimado de huachicol fiscal para para el año actual. Mi respuesta fue que, para el caso de huachicol fiscal en ese momento no se tenían cifras actualizadas, ya que, para esa fecha (principios de junio), el Sistema de Información Energética únicamente presentaba cifras hasta el mes de enero, pero que, con los datos reportados en el informe financiero de Pemex para el primer trimestre de 2026 se podía estimar que el volumen de crudo producido que no se había procesado ni se había exportado se había incrementado a 100 mil barriles diarios. Al referirme en la entrevista a esta enorme diferencia entre los datos de producción, exportación y envíos a refinación planteé que ‘hay una de dos, o hay un error en las cifras reportadas por Pemex en sus informes financieros, o hay un incremento enorme en el robo de crudo’”.
De acuerdo con el investigador hay «15 millones de barriles faltantes de crudo acumulados en los primeros cuatro meses de este año»; a estos «habría que sumar además los otros 65 millones de barriles de crudo y condensado de los faltantes acumulados en las cuentas oficiales de Pemex en los cinco años anteriores, por lo que el volumen total de faltantes acumulados los primeros cuatro meses de 2026 y en los cinco años anteriores (2019-2025), es de 80 millones de barriles (12.7 millones de metros cúbicos)».
Barnés indica también que «este volumen es cinco veces mayor que la capacidad total de almacenamiento de crudo y condensados (alrededor de 17 millones de barriles) que tiene disponible Pemex en todo el país».
Con información de La Aurora de México

