
Un juez federal ha rechazado el pedido del expresidente Donald Trump de trasladar su juicio por sobornos de una corte criminal de Nueva York a la justicia federal.
El juez Alvin K. Hellerstein sentenció que Trump no justificó el cambio de jurisdicción. Hellerstein halló que los argumentos tenían que ver con la vida personal de Trump, no con los deberes presidenciales que hubieran ameritado el paso a la jurisdicción federal.
“Las pruebas sugieren de manera contundente que la cuestión fue un asunto puramente personal del presidente, el encubrimiento de un suceso embarazoso”, escribió Hellerstein en su fallo de 25 páginas.
“El pago de dinero para silenciar a una estrella de filmes para adultos no está relacionado con las tareas oficiales de un presidente. No afecta de manera alguna el carácter de los deberes oficiales del presidente”.
La sentencia de Hellerstein allana el terreno para que el juicio comience en Manhattan hacia abril o mayo del año próximo, en coincidencia con las elecciones primarias de 2024, lo que supondría un período frenético de actividades legales cuando el republicano, inculpado en dos casos criminales, intenta regresar a la Casa Blanca. En otro caso, una corte federal en Florida juzga a Trump por la retención ilegal de documentos secretos en su finca de Mar-a-Lago y la obstrucción de la investigación.
Los fiscales quieren que el juicio comience en diciembre.
El abogado de Trump, Todd Blanche, se negó a hacer declaraciones sobre la sentencia de Hellerstein, que se puede apelar ante el tribunal del 2do Circuito en Manhattan.
El juez adelantó su decisión en una audiencia a fines del mes pasado, al aludir con desdén a los argumentos de la defensa de que la presunta conducta en la raíz de las acusaciones, reembolsar a su abogado personal Michael Cohen como parte de un plan para ocultar denuncias de amoríos que salieron a la luz durante su primera campaña presidencial, estaba dentro de los deberes de su cargo como presidente.


