
Rusia anunció este viernes que concluyó la evacuación de civiles de la región ucraniana ocupada de Jersón ante el avance de las tropas de Kiev, un operativo considerado por Ucrania como una “deportación” de la población.
El ejército ucraniano se apresta a una feroz batalla para intentar recuperar la ciudad de Jersón y las zonas circundantes a esta localidad que antes de la guerra tenía unos 288.000 habitantes.
Esta ciudad está ocupada por Rusia desde los primeros días de la guerra y sus autoridades prometieron convertirla en una “fortaleza” para resistir a la ofensiva ucraniana en esta región, que el Kremlin afirma que fue anexada.

