DEA intensifica ofensiva contra el Cártel de Sinaloa y el CJNG por tráfico de fentanilo; va por ellos

La agencia antidrogas de Estados Unidos aseguró más de 14 toneladas del opioide y millones de pastillas durante su actual estrategia contra organizaciones criminales mexicanas

Washington.- La Administración para el Control de Drogas de Estados Unidos (DEA) colocó al Cártel de Sinaloa y al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) como los principales blancos de su estrategia para combatir el tráfico de fentanilo, droga sintética que continúa generando una severa crisis de salud pública en territorio estadounidense.

A través de un mensaje difundido en plataformas oficiales, el titular de la DEA, Terrance Cole, afirmó que la corporación mantiene una ofensiva directa contra las estructuras financieras, operativas y logísticas de ambos grupos criminales. El funcionario aseguró que la prioridad de la agencia es frenar el flujo de drogas hacia Estados Unidos y perseguir a quienes participan en la producción, distribución y comercialización ilegal de esta sustancia.

“El Cártel de Sinaloa y el CJNG son nuestra prioridad número uno”, declaró Cole al advertir que el tráfico de fentanilo ha provocado graves consecuencias sociales, entre ellas el rompimiento de familias, el aumento de muertes por sobredosis y el debilitamiento de comunidades enteras.

Como parte de los resultados de esta estrategia, la DEA informó que durante la actual gestión se han decomisado más de 14 toneladas de fentanilo y alrededor de 62 millones de pastillas contaminadas con ese opioide. Según estimaciones de la propia agencia, dicha cantidad representa más de 478 millones de dosis potencialmente letales.

El funcionario también destacó que la experiencia adquirida en operativos desarrollados en países como México, Colombia y Afganistán ha permitido fortalecer las acciones internacionales contra las redes del narcotráfico. Señaló que la agencia continuará reforzando la cooperación y las investigaciones para desarticular a las organizaciones criminales responsables del tráfico de drogas sintéticas.

Las declaraciones surgen en medio de una creciente presión sobre la política antidrogas de Estados Unidos, luego de que una investigación de Associated Press revelara que entre 2023 y 2025 agentes de la DEA permitieron el rastreo de miles de pastillas de fentanilo antes de decomisarlas, con el objetivo de ampliar procesos judiciales contra redes criminales de mayor alcance.

El endurecimiento del discurso también coincide con la política impulsada por el presidente Donald Trump, quien firmó en diciembre de 2025 una orden ejecutiva para clasificar al fentanilo como un arma de destrucción masiva, medida con la que el gobierno estadounidense busca incrementar la presión contra las organizaciones internacionales vinculadas al narcotráfico.